CALLES DE XELAJÚ
Wyld Ospina Quetzaltenango, 1930 Calles de Quetzaltenango, donde he paseado mi vieja tristeza! Tímidas calles. !oh! calles audaces, que de improviso en la ruta se besan... Y esas que tienen silencios sombríos, invocadores de las emboscadas... Y esas que ríen y el sol las desposa ante la paz de serenas montañas... Calles tranquilas en que las arcaicas rejas, evocan edades remotas, y en que pregonan los ricos huipiles claros vestigios de indígenas glorias... Calles que juegan como al escondite y a morir van en los rubios trigales... Calles que vibran con peregrino rumor de cantares... Oh! callecicas de cortes traviesos, con sus aceras de dos piés de anchura... Suben y bajan, se enfrentan y tuercen como al acecho de frívolas burlas... Calles de ensueño: el vino suave que en copas de oro y arcilla nos dais, causa embriagueces que fingen contornos de un mundo irreal... Oh! amables calles, llenas de un mago poder de alegr...